Antes de nada, me gustaría aclarar un error muy extendido sobre la espirulina: aunque su apariencia pueda confundirnos y hacernos creer que se trata de un alga, en realidad es una cianobacteria. Por el hecho de hacer la fotosíntesis suele confundirse. Esto es importante porque su composición es marcadamente diferente a la que podríamos encontrar en la clorella por ejemplo, que sí que es un alga.

El uso de la espirulina para alimentación se remonta a los Aztecas y desde hace treinta años se viene usando como aditivo alimentario, así como para enriquecer el alimento de animales para consumo.

Posee un alto contenido proteico, todos los aminoácidos esenciales, vitaminas (alto contenido de vitamina B12, complejo vitamínico B), minerales (hierro, selenio, manganeso, cobre, cromo, magnesio, zinc), sustancias antioxidantes como ficocianina, betacarotenos, polisacáridos, sulfolípidos, ácido gammalinoleico (ácido graso esencial) y glicolípidos que favorecen el sistema inmune.

La espirulina es fácilmente digerible por la composición de azúcares y proteínas en sus paredes. En esto también se diferencia de algunas algas, que poseen celulosa no digerible por el hombre. Además, contribuye al desarrollo de la flora normal del intestino, ya que tiene componentes que se unen fácilmente con metales pesados favoreciendo su expulsión ya sea por vía urinaria o fecal.

Se ha recomendado un consumo diario de 3-10 g.

Hay muchos beneficios para la salud asociados al consumo de espirulina, entre los que destacan:

  • Mejora del sistema inmune
  • Actividad antioxidante
  • Efectos anticancerosos
  • Efectos antivirales (por ejemplo, hepatitis C y el tratamiento del VIH)
  • Control de la hiperlipidemia y el colesterol
  • Efectos contra la hepatotoxicidad, la obesidad, alergias, artritis, inmunomodulación, la inflamación y la diabetes.
  • Espirulina también ayuda contra intoxicaciones de metales pesados, protege contra la radiación y la malnutrición, y la depresión.(1)

He buscado en varios sitios y se encuentra solo en dos presentaciones: pastillas (para usar como suplemento) y en polvo (para añadir a los alimentos). He oído hablar de una versión más “natural” en la que vienen las hojas enteras para hacer ensaladas, pero no he dado con ella.

En mi opinión tiene un sabor muy peculiar, de intensidad media, un poco salada. Dependiendo del alimento con el que decidas consumirlo, te sabrá más o menos. Yo en mi caso lo he probado con garbanzos, y el sabor no se sentía prácticamente nada. En cambio lo añadí a un caldo y sí cambió completamente… ¡el sabor de la espirulina se apoderó del plato! Teniendo en cuenta que es un polvo verde intenso, cualquier plato al que se lo añadas tomará ese color, así que puedes prever que la presentación de tu plato será algo “fangosa”. Lo mismo pasa con alimentos muy claros, como la leche, tés o incluso agua, pero sí se pueden añadir a batidos sin que cambie el sabor.

¿Qué te parece la espirulina, habías oído hablar de ella? ¿Te atreves a probarla?

Revisión:

1)Spirulina and its Nutritional Importance: A Possible Approach for Development of Functional Food

Pragya Mishra, y col.

Ranjan Plant Physiology and Biochemistry Laboratory, Department of Botany, University of Allahabad, Allahabad-211 002, India

Government. Ramanuj Pratap Singhdev Post Graduate College, Baikunthpur, Korea-497335, Chhattisgarh, India