¿Has pensado alguna vez en incluir en tu dieta alimentos germinados? ¿Sabías que puedes prepararlos en casa tú mismo? Lo único que requiere es un poco de tiempo y preparación previa, y estarán listas para aportarte sus múltiples nutrientes.

Las semillas germinadas, brotes o sprouts, son semillas que con un corto período de preparación pueden brindarnos un complemento vegetal para acompañar variedad de platos, además de facilitar el consumo de algunos alimentos en estaciones muy diversas y añadir variabilidad y sabores a los menús.

La preparación es muy sencilla, solo necesitas:

  • Escoger el alimento, por ejemplo lentejas,
  • Colocarlas en un recipiente abierto,
  • Dejarlas en remojo 24 horas, y
  • Enjuagar y dejarlas húmedas a la luz del sol.

Esto hará que empiecen a abrirse y la planta comience a crecer. En 4-5 días tendrás germinados para añadir a cualquier plato. Es importante mantener húmedo el germinado, pero sin exceder el agua ya que es muy fácil que se pudra.

Lo mejor de los germinados, es que gracias al proceso de crecimiento de la planta se facilita la digestión de los nutrientes encontrados en la semilla o legumbre, además de facilitar la biodisponibilidad y evitar gases o pesadez que pueden aparecer con otros tipos de presentación. Con el remojo nos deshacemos de los antinutrientes que podemos encontrar en las semillas o legumbres secas, obteniendo un alimento completo, económico, fácil de preparar y delicioso.

El sabor dependerá de la semilla, pero suelen ser sabores suaves, ideales para complementar ensaladas y platos crudos.

¿Habéis tenido oportunidad de probarlos? ¿Qué os parece su sabor? ¿Lo recomendaríais?